Las
delegaciones que viajan a Chiapas a fines de junio viven once días de
experiencias intensas y transformadoras. Durante los primeros días en
San Cristóbal de las Casas (la antigua capital imperial), aprendemos
sobre la situación: el análisis político y económico
del CIEPAC; sus significados sociales y morales de la mano de Jorge Santiago,
el director de DESMI; la historia del movimiento zapatista, desde Enlace Civil;
los aspectos psicológicos que atañen a las decenas de miles de
las personas expatriadas de Chiapas, comenzando por Fray Bartolomé de
las Casas; los abusos de las fuerzas militares y paramilitares, en la voz de
los defensores de los derechos humanos; filmes rodados por los propios lugareños,
los que documentan su lucha, en el Centro de Medios de Chiapas. También
se acercan personas para debatir con nosotros en cafés y en el hotel:
un sacerdote radical, un editor de periódico que fue el candidato zapatista
a gobernador, campesinos cuyas comunidades fueron arrasadas por el ejército
y los paramilitares.
Viajamos a tres de los
cinco centros regionales de Resistencia en Chiapas, en los que se encuentran
los centros cooperativos con los que está trabajando el Proyecto Universitario.
Allí dialogamos con comandantes zapatistas y las Juntas de Buen Gobierno
recientemente establecidas, es decir, los gobiernos de estas regiones. Las conversaciones
son extensas y esclarecedoras.
Durante los últimos
dos días en San Cristóbal, nos reunimos con representantes de
cooperativas que conforman el movimiento Mujeres de Maíz en Resistencia.
Jugamos, bailamos y cantamos, comemos y hacemos caminatas juntos. Construimos
modelos de arcilla de nuestras comunidades y los explicamos, montamos sátiras
en las que los estudiantes retratan escenas de la vida de las mujeres y viceversa;
y nos explicamos los unos a los otros la naturaleza del matrimonio, la educación,
el trabajo, la atención médica, etc., en nuestras diferentes comunidades.
El último día, hablamos del trabajo artesanal en sí mismo:
sugerencias sobre diseños y nuevos productos, tamaños, posibilidades
de mercadeo, entre otros puntos.
Cada delegación
está liderada por dos mujeres que han pasado más de siete años
trabajando con comunidades indígenas en Chiapas, Niki Karsin y Hilary
Klein. Estos viajes no están relacionados en absoluto con ninguna de
las facultades ni universidades asociadas con el Proyecto Chiapas.