Escrito

Mi Experiencia en Chiapas

Brian Miller ’01

“La cultura es como un arbol. Si las ramas verdes- el idioma de la gente, leyendas, costumbres,- son cortadas, las raices que conectan la gente a su tierra y a cada uno tambien se empiezan a marchitar. El viento y la lluvia y los elementos se llevan la tierra fertil, y la tierra se convierte en un desierto.”

 

-Mariano Lopez, Indio Tzotzil, Chamula, Chiapas, Mexico.

 

 

Mi experienzia al trabajar con las cooperativas de mujeres en Chiapas, Mexico fue una experiencia que me abrio los ojos y fue un evento inspirante en mi vida. Durante el viaje de seis dias, las esperanzas y aspiraciónes de las mujeres indigenas se convirtio en algo palpable para mi. Yo vine a admirar las ideas y convicciónes en las cuales estas mujeres creen y por las cuales luchan. Enfrentadas con opresion, sus propositos eran claros y su dignidad fue sin precedente como nunca antes lo he visto.

Las mujeres habian venido de nueve diferentes pueblos. La mayoria de ellas hablaban los idiomas indigenas y no Español. Ellas habian viajado de sus pueblos en las junglas hasta la cuidad de San Cristobal, en donde yo y mi maestro nos estabamos hospedando.. Ellas vinieron a pie, algunas de ellas habian estado caminando por ocho horas, cargando sus pequeños niños en cabestrillos hechos a mano en sus espaldas. Muchos de sus esposos tuvieron un viaje similar seis años antes de esto como soldados de el ejercito Zapatista de Liberacion. Los hombres habian venido a la cuidad para declarar autonomia de las gentes indijenas de Mexico. Ahora, sus esposas habian hecho su viaje con la esperanza de ponerse de acuerdo y formar un grupo que pudiera tener el poder e independencia de adelantar su lucha. Nosotros quisieramos ayudarles importando sus artesanias, y venderlos en Los Angeles.

Las mujeres vinieron de diferentes partes de la jungla. Algunas de ellas habian venido a la cuidad antes, pero para otras de ellas, esta fue se primera vez. A muchas de las mujeres les habian sido quitadas sus propiedades donde sus ancestros mayas habian vivido por miles de años. Los recursos que habian sostenido sus vidas en sus pueblos cuando fueron fundados ahora estaban siendo contaminadas y destruidas por el gobierno mexicano. Para las mujeres, formar una cooperativa para tenir voz, y hacer su declaración de autonomia fuerte, fue un paso bien grande hasta alcancar solidaridad.

Nosotros conocimos a las mujeres para hablar de como ellas ivan a mandar sus artesanias y ropa, y como nosotros les ivamos a mandar el dinero. Sus hijos se sentaron alrederor de una mesa afuera riendoso y dibujando. Una niña joven con una sonrisa amable les ayudo a los niños mas pequeños y los dirigio en unas actividades.

Cuando nosotros habiamos terminado el taller, nos fuimos a caminar con las mujeres y sus hijos. Yo los dirigi, con la niña joven saltando jovialmente detras. Nosotros empezamos a hablar mientras continuavamos caminando. Su nombre era Adela. Ella habia estado viviendo en San Cristobal por seis meses. Ella habia venido solita y estaba viviendo con una familia que eran amigos de un amigo. Ella trabajaba en la casa limpiando y ayudando con los quehaceres. Durante el dia ella iva a la escuela. No habia escuelas en su pueblo indigena, y a sus quince años ella se habia propuesto a moverse a la cuidad para tener una educacion. Pero en el espiritu de el movimiento en cual ella habia nacido, la educación no era para su propio beneficio, pero para el beneficio de los otros en el movimiento.

Yo vi en ella mientras caminabamos que su cara era juvenil, pero sus ojos se miraban increiblemente llenos de experiencia. Ella me explico que la familia con la cual ella habia inicialmente vivido habian sido sospechosos de el involucramiento de sus padres en el movimiento Zapatista. Cuando ellos empezaron a hacer preguntas de la localización de el ejercito y la coneción de su padre con el, ella tuvo que correr de alli a media noche. Con la ayuda de el organizador de las cooperativas, ella hayo un pequeño apartamento y continuo con sus estudios, viviendo sola en una parte bien peligrosa de la cuidad.

Adela caminaba con el paso feliz de una niña de quince años. Ella me dijo que planiaba regresar a su pueblo para ser una promovedora de la educación, enseñandoles a los niños del pueblo y trabajando para construir una escuelita. Esta fue su parte en ganar la batalla para alcanzar dignidad para su gente. Aunque ella se miraba mas joven que una niña de quince, era bien claro que ella personificaba ese espiritu y conecion que las mujeres indigenas compartian. Ella fue fuerte y orgullosa, aun yo sabia que las cosas a las cuales ella se habia enfrentado pudieran dejar aun a la persona mas fuerte de rodillas. Ella retuvo su dignidad y fue mas fuerte por esa razón.

Las mujeres sintieron una coneción a la tierra y a cada uno que fue de inspiración. Ellas no se ocupaban de las cosas frivolosas de la vida diaria. Ellas estaban peleando por su libertad. Ellas querian una voz y un hogar que les pertenecia.

Ellas no podian entender como el gobierno podia mirar la tierra en la cual ellas habian vivido por miles de años como tierra que pudiera ser poseida y quitada de ellas. Sus vidas fueron basadas en lo que la tierra les daba, y las tradiciónes que les fueron pasadas.

Cuando vino el tiempo de escojer un nombre para la cooperativa nosotros les dijimos que pensaran en las cosas que les importaban mas. Ellas escojieron el Nombre « Mujeres de Maiz en Resistencia ». Estas mujeres vivieron una lucha; batallaron por sus hogares, sus derechos, y su libertad. Enfrentadas con toda esta opresión ellas retuvieron una dignidad que yo nunca olvidare.